Sarah Huckabee Sanders, secretaria de Prensa, dejará su puesto a final de mes

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WASHINGTON.— La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dejará su puesto a finales de este mes para “dedicarle más tiempo” a su familia y meditar sobre un posible futuro político, tras sentar un legado de choques con los periodistas y batir su propio récord sin ruedas de prensa.
Sanders, de 36 años, dejará el puesto para regresar a su estado natal de Arkansas, según adelantó el propio presidente Donald Trump, quien la nombró al cargo en reemplazo del también atribulado Sean Spicer.
“Después de 3 años y medio, nuestra maravillosa Sarah Huckabee Sanders abandonará la Casa Blanca a fin de mes y se irá a casa al Gran Estado de Arkansas…”, informó Trump en su cuenta en Twitter.


 


 “¡Es una persona muy especial con talentos extraordinarios, que ha hecho un trabajo increíble! Espero que ella decida postularse para gobernadora de Arkansas, sería fantástica. Sarah, gracias por un trabajo bien hecho!”, añadió.
El mandatario volvió a elogiarla en un evento de la Casa Blanca, en el que la alentó a que se lance como gobernadora de Arkansas, un estado sureño donde el padre de ésta, Mike Huckabee también fue gobernador.


 “Es una persona especial. Una mujer muy muy fina. Ha sido estupenda. Tiene un gran corazón” y ha hecho “un trabajo sobresaliente”, dijo Trump.
Por su parte, Sanders dijo que trabajar al servicio de Trump “ha sido el honor de toda una vida, la oportunidad de toda una vida. No podría estar más orgullosa de prestar servicio para mi país, y particularmente de trabajar para este presidente”.
“Es uno de los mejores trabajos que jamás hubiese tenido. Amé cada minuto, aún los difíciles, amé todo”, afirmó.
Asimismo, prometió que, aún fuera de la Casa Blanca, seguirá siendo una fiel y firme partidaria de Trump y su agenda, y le auguró “unos increíbles seis años adicionales” como presidente.
Sanders se había reunido en su oficina en el Ala Oeste de la Casa Blanca con un reducido número de corresponsales para explicarles los motivos de su sorpresiva decisión, y tampoco allí descartó la posibilidad de lanzarse a la política.
La Casa Blanca no ha precisado quién reemplazará a Sanders, ni cuándo se haría el anuncio.
La salida de Sanders tomó al personal por sorpresa ya que, según dijo a Noticias Telemundo, otro portavoz, Judd Deere, el equipo se enteró “45 minutos antes” del mensaje de Trump en Twitter.
Lo cierto es que la salida de Sanders es una más de los cambios de personal que han sacudido a la Administración Trump desde principios de año, y de manera pronunciada en el liderazgo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Sanders es apenas la tercera mujer en ostentar el cargo dentro de la Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca. Dee Dee Meyers fue la primera, durante la Administración Clinton, seguida por Dana Perino, durante la Administración de George W. Bush, y Sanders, con la actual administración.
Sanders era la “número dos” de Spicer en la Oficina de Comunicaciones, y Trump la elevó a uno de los puestos más visibles del Ejecutivo tras la renuncia de Spicer en agosto de 2017.
Que Sanders, madre de tres niños pequeños, haya durado más tiempo que Spicer en el cargo da fe no sólo de su carácter sino también del voto de confianza que Trump depositó en ella desde el principio.
Es que, desde el podio en la sala de prensa en la Casa Blanca, Sanders protagonizó innumerables encontronazos con los periodistas que le lanzaban preguntas incómodas o señalaban las incongruencias o falta de transparencia de la Administración.
En una ocasión, un periodista de la revista “Playboy” le echó en cara que, siendo madre, estuviese defendiendo la política de separar a niños de sus padres en la frontera sur para disuadir la emigración ilegal desde Centroamérica.
Sanders siempre defendió las acciones de Trump, por muy polémicas que fuesen, y acusó a la prensa de manipular los datos, promover “noticias falsas”, o presentar coberturas sesgadas.
La portavoz se quejó en particular de periodistas de televisión que, a su juicio, solo querían armar un “show” y avergonzar al presidente.
Su última rueda de prensa fue hace 94 días, el pasado 11 de marzo, aunque algunas veces daba declaraciones a la entrada de la mansión presidencial, después de extensas entrevistas con la cadena conservadora Fox News.
También hubo otros períodos de “sequía” de información por parte de Sanders entre enero y marzo, puesto que en dos ocasiones había dejado un lapso de 42 días.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA, por su sigla en inglés), no ha emitido una reacción sobre la salida de Sanders.
Según una lista que divulgó la Casa Blanca, en junio 2017, cinco meses después de que Trump asumió el poder, había un total de  377 empleados en la mansión presidencial, entre portavoces, asesores y personal de apoyo.
En las redes sociales, los memes y burlas a la figura y trayectoria de Sanders no se hicieron esperar, sobre todo por lo que sus detractores calificaron como una perenne falta de transparencia o, en el peor de los casos, llanas mentiras para proteger a Trump.
 
El editor Luis Hernández contribuyó a este informe. 


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