Retorno a las aulas, el debate impostergable

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La decisión del Ministerio de Educación (Meduca) de aplazar el inicio de clases semipresenciales generó un gran debate sobre el futuro de la educación en el país.Aida Alfaro, directora de la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa, subrayó que es una lástima que las autoridades cedan a las “presiones” de grupos, cuando hay tanta evidencia que indica que los contagios no están en las escuelas.“El daño que le estamos haciendo a nuestros niños y jóvenes no es reversible. Los otros países del mundo están dando clases desde hace meses y Panamá es el país con más días cerrado en el mundo”, manifestó.En palabras de Nivia Roxana Castrellón, analista en educación, la eficacia de la educación presencial no puede ser superada por la educación a distancia.Por su parte, el Ministerio de Educación informó ayer que a partir de la próxima semana evaluará, junto a autoridades del Ministerio de Salud, el retorno a clases bajo la modalidad semipresencial en las escuelas del país.En pausa, retorno a clases semipresencialesAdemás de controlar la transmisión de la Covid-19, el país tiene entre sus temas pendientes resolver otra pandemia: rescatar al sistema educativo.Para varias organizaciones vinculadas con el tema y con la atención de la población de niños y adolescentes, hay que retomar las clases en las aulas de forma “gradual” y “voluntaria”, pero gremios magisteriales y autoridades son del criterio de que primero hay que ajustar algunos detalles, como -por ejemplo- vacunar a la mayoría de los educadores.De hecho, el Ministerio de Educación (Meduca) comunicó ayer la suspensión de la reanudación gradual de las clases semipresenciales en 427 centros educativos públicos del país, que estaba anunciada para el próximo lunes 12 de abril.Aida Alfaro, directora de la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa, calificó como un “desatino” la decisión del Meduca y subrayó que es una lástima que echen para atrás y cedan a las presiones de algunos grupos, cuando hay tanta evidencia que indica que los contagios no están en las escuelas.“Hay muchas maneras de manejarlo correctamente, como ya se ha visto que ha pasado en otros países”, destacó Alfaro, quien junto a representantes de otras 23 organizaciones viene solicitando la reapertura segura de escuelas como estrategia para evitar aumentos en la exclusión educativa.Algunas de estas organizaciones son el Programa de Naciones Unidas para la Primera Infancia, la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, el Banco Interamericano de Desarrollo y otras.En palabras de Alfaro, el daño que se hace a niños y jóvenes al postergar que regresen a las aulas de forma segura no es reversible. A su juicio, a muchos en el país se les ha olvidado que el centro de todo el sistema educativo deben ser los estudiantes.El impactoEn ese contexto, se refirió a todos los impactos que este escenario puede ocasionar en los alumnos. Por ejemplo, argumentó que entre los académicos está el hecho de que Panamá figuraba en los últimos lugares de resultados en pruebas internacionales tipo PISA, y que otros países del mundo están dando clases desde hace meses.“Los aprendizajes remotos no son ideales y además no llegan a todos. Hay muchos estudiantes que se van a quedar sin recibir ningún tipo de clases o clases muy deficientes por la falta de conectividad. Se espera que esto cause que más estudiantes no regresen del todo, aumentando aún más la tasa de exclusión educativa que tanto preocupa”, advirtió Alfaro.También se refirió a otros aspectos, como es el caso que para muchos estudiantes las escuelas son los espacios donde reciben alimentación, salud y acompañamientos psico-emocional, por lo que privarlos de todo esto puede tener otra cantidad de consecuencias que van mucho más allá de lo académico.“Es muy importante resaltar que se propone un retorno gradual y voluntario. Nadie está esperando obligar a la gente a que mande a sus hijos a los colegios, pero el planteamiento de los que se oponen y las condiciones que ponen para retornar son exageradas e irreales. No es justo con los demás”, aportó.En esa misma línea se manifestó la analista del tema educativo Nivia Roxana Castrellón, quien dijo que es muy importante que, más que aplazar el inicio de clases semipresenciales, se diseñe una estrategia para garantizar el derecho a aprender con calidad, inclusión y bioseguridad.A juicio de Castrellón, en el presente no tenemos forma de verificar si hay aprendizajes significativos a través de la modalidad a distancia y un dato relevante es que los egresados del año pasado están presentando dificultades en los inicios de su vida universitaria.“Ya se sabe que la modalidad más efectiva de aprendizaje es la presencial, y es importante comprender que es probable que la estrategia sea parcial, considerando el contexto, la tasa de contagio , entre otros aspectos. Todo el proceso debe considerar la sensibilización de los miembros de la comunidad educativa, la adecuación de las instalaciones y los procesos de vacunación de los educadores”, puntualizó.La consultora recordó que en Panamá hay 887 escuelas con 25 alumnos o menos, por lo que un modelo híbrido que incorpore educación a distancia y presencial puede coadyuvar a mantener las medidas de distanciamiento social y lograr los impactos de la modalidad presencial.Por otro lado, coincidió con Alfaro en que la escuela en modalidad presencial ofrece un espacio propicio para la formación de habilidades cognitivas, físicas y sociales de los niños, niñas y jóvenes.Específicamente, lo consideró un “espacio” en el que además de tener la oportunidad de aprender, se favorece la nutrición y la salud a través de las medidas de talla y peso y de los programas nutricionales.“En la práctica, la escuela funcional debe disminuir las brechas”, expresó.En relación con la equiparación de oportunidades, detalló que la escuela es una plataforma que favorece la interacción con parámetros de mayor equidad.Y su conclusión fue clara: la escuela funcional tiene el deber de crear oportunidades y de equilibrar las desigualdades sociales.La reuniónEl presidente de la República, Laurentino Cortizo, también se refirió ayer al regresos a clases y afirmó que esta reapertura debe ser gradual y que los docentes deben estar vacunados.Más temprano, sobre la decisión de posponer el regreso gradual, la ministra consejera de Salud, Eyra Ruiz, afirmó que tanto el Meduca como el Ministerio de Salud (Minsa) están haciendo ajustes en el tema.“El lunes hay una reunión para tomar la decisión, para afinar las medidas de bioseguridad para que todo el mundo se sienta seguro”, afirmó Ruiz.Por su parte, la ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, afirmó durante una gira por Veraguas que la entidad emitió una nota ayer para “aclarar” que lo que se había hecho esta semana era una solicitud al Minsa para probablemente retomar las clases presenciales en algunas escuelas.No obstante, reconoció que esas declaraciones generaron mucha expectativa.Según Gorday de Villalobos, actualmente hay varios colegios públicos y privados que realizan procesos de tutorías y acompañamiento para los estudiantes, lo que servirá como una base para cuando se defina una fecha sobre el retorno a clases semipresenciales.De hecho, hay colegios en el país que se acogieron al Decreto Ejecutivo No. 25 del 14 de enero de 2021, que se refiere al calendario escolar en los colegios oficiales y particulares y establece que las direcciones regionales de educación, a través de los centros escolares, deben desarrollar múltiples medios, formatos y estrategias que permitan garantizar el derecho a la educación.Entre esos múltiples medios están las tutorías, visitas domiciliarias, trabajos con padres de familia, entrega de material, acompañamiento de educación por radio y televisión, entre otros.Respecto al tema, Edy Pinto, miembro de la Unión Nacional de Educadores de Panamá, manifestó que también están cansados del sistema virtual de clases, pero desean que este retorno a las clases semipresenciales sea bien planificado por las autoridades.“No basta con vacunar solo a los profesores y maestros del país, ya que también hay otros actores, como los conductores de transporte público, administrativos de escuelas y trabajadores manuales. Esto debe ir acompañado de la reparación de escuelas, con las medidas de bioseguridad, incluyendo el suministro de agua”, sostuvo el educador.

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