“Por una CSS eficiente y financieramente sólida para garantizar un sistema de Salud y Pensiones que nos merecemos los panameños”

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Los abajo firmantes, ciudadanos que siempre nos hemos preocupado por la gobernanza, eficiencia y salud financiera de la Caja del Seguro Social (CSS), tras estudiar su situación y planteando posiciones basadas en evidencias técnicas y matemáticas, nos sentimos en la obligación de expresarle a la población las razones del déficit del sistema de pensiones, sin sesgos políticos, ni ideológicos.Cuando se creó el Sistema de Beneficio Definido, se diseñó para pagar una pensión por 10 años, que era el promedio de vida en aquella época, tras alcanzar la edad de jubilación. Hoy la expectativa de vida después de la jubilación es mucho mayor: 21 años en los hombres y 30 en las mujeres. Esta es la verdadera razón del problema.Ademas, el sistema estaba basado en una gran base de la pirámide compuesta por la población trabajadora, que era el sustento de la parte superior de la pirámide, que son los pensionados. AI inicio había 58 cotizantes por 1 pensionado. Esa proporción en 1990 era 9 a 1 y 15 años más tarde era 5 a 1. La pirámide desapareció.En consecuencia, Io que aportamos para nuestras pensiones -mas los rendimientos que produce- no es suficiente, ya que retiramos más del doble de Io que aportamos.Aquí le presentamos dos escenarios, que nos muestra claramente la realidad del problema:1.- En Panamá, una persona que aporte por 20 años, con un salario promedio de sus mejores 10 años de B/.800.00, tendría una pensión de B/.480.00. Lograría acumular, incluyendo los intereses la suma de B/.37,472.00. Teniendo en cuenta la expectativa de vida actual, recibiría B/.97,720.00 (mujer) o B/.82,943.00 (hombre). Es decir, el déficit en cada caso seria de B/.59,996.00 y B/.45,219.00 respectivamente.2.- Si su salario promedio de sus mejores 10 años es de B/3,000.00, tendría una pensión máxima de B/. 1,500.00 y la suma acumulada seria de B/141,466. Usando los mismos parámetros de expectativa de vida actual, recibiría B/. 305,375 (mujer) o B/. 259,198.00 (hombre). En este caso, el déficit sería de B/.163,909 y B/.117,732 respectivamente.Este desequilibrio se viene dando desde hace muchos años y ha venido consumiendo las reservas del sistema. A pesar de que el artículo 219 de la Ley 51 de 2005 establece la obligación de las Juntas Directivas de la CSS de mantener las reservas por arriba del gasto, en un promedio de 2.25 veces, los Gobiernos no han tornado las medidas económicas y paramétricas necesarias para cumplir esa obligación. Por eso, hoy el Sistema de Pensiones de Beneficio Definido de la CSS está quebrado.Plantear que casi 600,000 jóvenes con ahorros individuales que superan los B/.3,335 millones o que los 4 millones y medio de panameños financien las jubilaciones de 300,000 pensionados, tendrá una gran afectación que nada tiene de solidaridad. Esas propuestas provocarán un gran sacrificio, ya que afectarían los recursos necesarios para brindar la educación que requiere nuestra juventud, así como un sistema de atención de salud que debería ser único, universal y de excelencia. El resultado de esta opción será mas pobreza.Exhortamos a la Junta Directiva de la CSS a divulgar los estados financieros y las opiniones de los tres miembros de la Junta Técnica Actuarial Independiente, sobre la realidad del problema al año 2019.Igualmente solicitamos que la Mesa del Diálogo, en base a ese diagnóstico y sin precondiciones, plantee las mejores decisiones que nos lleven a una solución definitiva, Io que debe incluir una reorganización de toda la institución, para dejar atrás el actual desgreño administrativo, haciendo responsable ante la ley a sus directivos.El país no aguanta una solución cosmética, ni cálculos electorales ante tan grave problema. Estamos poniendo en riesgo nuestro presente y el de las futuras generaciones. Nuestros hijos y nietos pagarán muy caro la irresponsabilidad de no hacer Io correcto.Dr Carlos David Abadia A. CIP 8-137-935, Roberto Brenes P. CIP 4-82-101, Dino Mon V. CIP 8-344-996, Juan Lacalle M. CIP N-15-187, César A. Tribaldos G. CIP 8-201-2664 y Jorge Nicolau Pérez CIP 8-155-1594“Las afirmaciones, opiniones y todo lo expresado en este comunicado son responsabilidad única de su autor y quienes sufragan su publicación”.

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