“El Supremo nos abre la puerta a ser más ambiciosos con la ley de los ‘riders” | Economía

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La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, va retomando poco a poco los planes que tenía al llegar al Gobierno. A su agenda inmediata ya ha vuelto el cambio de la reforma laboral del PP. No es que hubiera desaparecido. Nunca lo ha hecho, pero sí había quedado aplazada por la necesidad de una respuesta urgente a la pandemia. Aunque antes de llegar a este punto, hay otro: los falsos autónomos y los riders. “La semana que viene voy a convocar a los agentes sociales [para regular claramente la diferencia entre asalariados y autónomos]”, respondió en el programa especial organizado por EL PAÍS en el que respondió a las preguntas de trabajadores, parados y empresarios sobre el mercado laboral, los ERTE, la precariedad y sus próximos planes de futuro.Sobre esta próxima cita del diálogo social, empezó señalando que desde el primer momento ella siempre ha dejado claro que los repartidores de las plataformas digitales “no son emprendedores”. Sin embargo, admitió que le había sorprendido la sentencia del Tribunal Supremo sobre un repartidor de Glovo que zanja la disputa jurídica sobre si los riders son asalariados o no. “Ha sido contundentísima”. Tanto que le ha llevado a ir más allá de lo que tenía pensado en principio, a ser más ambiciosa en la regulación que planea sobre este colectivo. Así lo explicó a hablar sobre el fallo: “Ha trascendido lo que pensábamos que iba a decir, nos dice con claridad que esas empresas no son intermediarias. Nos abre el foco”.En la misma línea que expresan en privado algunos dirigentes patronales, Díaz apuntó que, para ella, este tipo de empresas hacen competencia desleal ya que asumen menores costes laborales que otras del mismo sector que sí contratan a sus repartidores, una de estas últimas sería Just Eat.Pero en España, la reforma laboral, con todo su significado político, siempre atrae la atención. “Durante estos meses hemos demostrado que la legislación del PP no sirve para la situación actual. Hemos sorteado la reforma laboral”, reiteró en varias ocasiones. Y eso le lleva a asentarse en su posición inicial: “Vamos a emprender la primera parte del acuerdo de Gobierno sobre esto”. Eso quiere decir que van a empezar por cambiar la negociación colectiva y acabar con la primacía de los convenios de empresa. “Que sean los propios negociadores los que decidan cuál es el convenio de referencia para cada sector”.Díaz siempre se ha mostrado crítica con los cambios en la negociación colectiva que introdujo la reforma de 2012 porque “han roto el equilibrio” entre empresarios y trabajadores. Su intención ahora sería “reequilibrar” esa relación al devolver a los negociadores de los sectores, donde los sindicatos tienen más fuerza, la posibilidad de decidir qué convenio prevalece: el de empresa o el sectorial.Los otros puntos que pretende abordar son la ultraactividad o prórroga indefinida de los convenios hasta su renovación, que en 2012 se limitó a un año, y la regulación de la subcontratación. “A veces en esto hay niveles de competencia desleal entre empresas”, apuntó sobre las subcontratas.Los participantes en el programa también le preguntaron a Díaz por el desempleo y las dificultades de los más mayores para volver al mercado de trabajo. Habló de “drama” y aprovechó para adelantar que en los presupuestos de 2021 la partida dedicada a las políticas activas de empleo crecerá un 30%. “Vamos a redirigirlas en el sentido que nos está pidiendo Europa. Haciendo perfilados e itinerarios individualizados”. La reforma de las políticas de empleo es una de las asignaturas pendientes de España. Los informes que periódicamente emite la Unión Europea con recomendaciones suelen apuntar a la necesidad de que los Gobiernos acometan este cambio, algo que hasta ahora no se ha hecho.Díaz se extendió más a la hora de hablar de la discriminación a las mujeres de más edad en el mercado de trabajo en los procesos de selección. Una de las participantes le invitó a legislar para prohibir que en los currículum se tenga que detallar el sexo y la edad. La ministra recordó que esto solo se ha hecho en Francia pero se mostró receptiva. “Vamos a estudiarlo bien y tomar medidas, porque siendo mujer y mayor de 40 años está claro que da igual la experiencia que tengas o ser una gran profesional [porque habrá discriminación]”.El paro juvenil, un problema eterno en el mercado laboral, también estuvo presente. Sus cifras, por encima del 40%, a Díaz le parecen “intolerables”. Para ella, este no se debe a la cualificación de los trabajadores de menor edad, que están “hipercualificados”. La ministra apunta a uno de los culpables tradicionales señalados desde muchos ámbitos: “El modelo productivo”. “Los jóvenes no tienen un problema de formación. Tenemos un modelo productivo muy sesgado hacia el sector servicios. Y este los expulsa. Siempre doy un dato, en España no se usan los contratos de formación porque hay fórmulas más baratas y precarias”.Sin embargo, también señaló a la “cultura de la precariedad y la de la temporalidad”, por ello invitó a las empresas a cambiarla. “Sin lugar a dudas hay que cambiar las normas. Llevamos desde el año 1984 propiciando un marco legislativo que lo que premia es la expulsión de los jóvenes del mercado de trabajo. Y otro factor que tenemos es un mercado profundamente envejecido, no podemos abordar la digitalización de este sin los jóvenes”.Entre los temas que se abordaron en el programa, estuvieron también los ERTE. Díaz señaló que en la actualidad “no hay ningún expediente colectivo sin reconocer ni pagar”. Aunque sí reconoció que puede haber problemas en casos individuales. Un participante señaló a uno de los puntos que están negociando con los agentes sociales: la mayor protección a través de prestaciones de los trabajadores afectados por ERTE frente a los que están desempleados. “Tienes razón”, admitió, “hemos convocado una mesa de diálogo y los agentes sociales están de acuerdo en dar protección a las personas”. Díaz se refiere al subsidio extraordinario que este verano tenía ultimada con sindicatos y empresarios, pero no acaba de salir adelante.Desde que se aprobaron la regulación extraordinaria de los ERTE, un tema recurrente es cuánto tiempo va a mantenerse el mecanismo y las ayudas excepcionales. “Mientras sea necesario”, reiteró Díaz, quien no deja pasar la ocación de recordar que dejar caer una herramienta que, en su opinión, ha funcionado “sería un grandísimo error”. Y esta vez lo hizo apoyada en los últimos consejos del FMI, que esta semana ha advertido del riesgo de retirar las ayudas sociales y económicas antes de tiempo.Uno de los problemas vistos durante la pandemia ha sido la dificultad del colectivo de artistas para acceder a la protección ordinaria frente al desempleo de otros trabajadores. Preguntada por esto, la ministra de Trabajo destacó que la regulación actual es de 1985. “Estamos trabajando con normas del siglo XX”, describió. Ante esto, se comprometió, “con el ministro de Cultura” [José Manuel Rodríguez Uribe], a “desarrollar un estatuto del artista en cuanto la pandemia lo permita”.

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