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“España está a la vanguardia del musical y compite artísticamente con Broadway”


Las mejores y más célebres canciones de los mejores musicales de la historia en una voz excepcional, eso es lo que ofrece el argentino afincado en Madrid Gerónimo Rauch en De Broadway a Hollywood (concierto único, este 24 de abril a las 21.00 h. Teatro Rialto, Gran Vía 54).

Acompañado de otros artistas y de una orquesta dirigida por el Maestro Julio Awad, interpretará canciones como María, Bring Him Home, Music of The Night, Roxanne, Gethsemane, Somewhere, Big Spender, así como el homenaje a Enio Morricone (Cinema Paradiso, Nella Fantasía).

¿Qué vamos a encontrar en De Broadway a Hollywood?
Es un concierto donde interpretaremos temas de los musicales más importantes de mi carrera y de muchos que nunca interpretaré o que no he tenido la posibilidad de hacerlo. Y será con invitados de lujo como Mikel Fernández [actor, cantante, director y ganador de Tu cara me suena 6] y muchas más sorpresas, con una orquesta de siete músicos… va a ser una noche muy especial. Es el principio de una gira que inicio en Madrid, porque vivo aquí y después moveremos por Argentina, Uruguay, Chile y México. Estoy feliz por poder hacerlo en el Teatro Rialto y de volver a la Gran Vía.

¿Cómo se ve la Gran Vía en sitios como el West End londinense o el Broadway neoyorkino?
Mi concierto es una celebración del buen estado de salud de la Gran Vía, Madrid y España a nivel de comedia musical. Es la plaza más fuerte de habla hispana sin lugar a dudas, por encima de méxico y con mucha menos población. Es un referente para toda latinoamérica. España está a la vanguardia del musical y compite artísticamente con el West End y Broadway, porque la calidad de producción es maravillosa.

Hay mucha permeabilidad de actores y artistas entre latinoamérica y España…
Gracias a Dios sucede eso, por eso yo pude llegar hace diez años a España y me cambió la vida.

¿Y por qué pasa?
Porque compartimos un lenguaje, una lengua, es lo mismo que sucede entre EE UU, Reino Unido y Australia. Ellos tienen un sistema reglado de intercambio de artistas que quizá nosotros también deberíamos tener.

¿Por qué empezó a cantar y cuándo?
Podría haber empezado mucho antes, pero era muy tímido. Al final me ganó la necesidad de expresarme y a los 16 años comencé a estudiar canto y a romper con mis paradigmas y con la sensación de que eso no era un camino para mi. Me encontré como artista y como persona.

Encontró su profesión…
Y encontré algo vital en mi día a día porque yo estoy cantando en casa todo el tiempo, es mi forma de estabilizarme.

¿Qué le dijeron sus padres cuando les dijo que iba a ser cantante?
Mi familia siempre me apoyó. Lo que sí pasaba es que cuando te preguntaban a qué te dedicabas y les decías que a cantante, la siguiente pregunta siempre era ¿y de qué vives? (Risas).

¿A quién le chocaba más?
Era algo que no me toleraban por ejemplo los padres de mi primera novia. No les encajaba que fuera cantante, que me ganara la vida como músico. Y cuesta más que con un trabajo más normal, pero es posible y más gratificante.

Vale… ¿y de qué vivía?
Pues primero empecé en una empresa de márketing, haciendo de chico para todo y recados. También vendí quesos a domicilio… y como actor hice de gorila (risas).

¿De gorila?
Sí, fue mi primer trabajo pagado. Era un espectáculo llamado Chiquititas. Mi familia venía a verme y no sabía qué gorila era, porque había muchos.

Y gracias a Youtube dio el salto…
Hice en Argentina una versión semiprofesional de Jesucristo Superstar y lo filmamos. Y aquí en España coincidió que Mikel Fernández, que lo estaba haciendo en Madrid, dejó el musical y se pusieron a buscar. Y Zenón Recalde, que es amigo mío y estaba haciendo de Pedro se lo enseñó a Ignasi Vidal, que hacía de Judas, que se lo enseñó a los productores… y me llamaron.

Y usted vino…
Me dijeron que tenía que venir a audicionar y que si me elegían en diez días tenía ya que estar trabajando en Madrid. Y así fue.

¿Cuesta afincarse en un lugar con este trabajo?
En el brazo tengo tatuado “home is where you are” (tu hogar está allá donde tú estés), con una rosa de los vientos, porque la sensación de que somos de cualquier lugar es cierta. Hay que estar dispuesto a hacer las maletas. Aunque ahora me tomo las cosas con más calma, porque estoy casado y tengo un hijo y no decido yo, decidimos en equipo. Pero nos fuimos a Londres los tres y ahora estamos aquí…

¿Eso te obliga a ir ligero de equipaje, a no acumular posesiones?
Siempre nos pasó que en cada mudanza había un montón de cosas que compramos y que acabamos por no usar. Uno se apega a ciertas cosas, pero a pocas, trabajamos mucho el desapego. Con una maleta puedo estar.

En esta profesión, ¿cuánto hace falta de don y cuánto de trabajo?
El que tiene un don tiene camino ganado, tiene tiempo adelantado. Pero la gente que quizá no tiene tanto con trabajo y perseverancia puede lograr más que el que sólo se queda en el don.

Y hay que estar en el lugar y el momento indicados…
Tienes que estar preparándote todo el tiempo y al día y listo para cuando aparezca la oportunidad que te cambia la vida. Nunca sabes cuándo será.

¿Hay que ser entonces un optimista nato y creer en que llegará?
Tienes que ser un creyente (risas). Después de mucho tiempo aliento a la gente a que no se rinda, a que escuche a esa voz interna que te dice que sigas, que no te rindas. El que persevera triunfa. Si tienes todas las condiciones para ser cantante y aún no ha aparecido la oportunidad, sigue luchando.

Hablaba antes de canciones que nunca interpretará… ¿qué le queda por hacer?
Jekyll & Hyde es uno de los que me encantaría hacer, canto algo de West Side Story y yo ya soy mayor para el personaje de Tony, hay muchas canciones de personajes de mujeres que son iconos del musical que las vamos a cantar…

Siempre le alaban en las críticas, ¿como lleva eso su ego? ¿Tiene ya manías de divo?
Es un mimo para el ego, pero no es un alimento, porque en esta profesión siempre que terminas un musical vuelves a empezar, tienes que audicionar como cualquier otro, por más que tengas un máster en musicales y mucho currículum. Así que por más que te agrandes un poco y te lo creas, siempre vuelves al principio.

En septiembre saca disco…
Creo que me da la oportunidad de que mi voz llegue más lejos que haciendo un personaje en un teatro. Sueño con hacer un disco que emocione y que acompañe las vidas de la gente que lo escuche. Me gusta mucho hacer conciertos.

La música ya no tiene fronteras…
Siempre fue universal y hoy más que nunca.

BIO: Gerónimo Rauch llegaba a España a finales de 2007 para protagonizar Jesucristo Superstar en el teatro Lope de Vega de Madrid. Poco después encarnó a Jean Valjean en Los Miserables. Su interpretación sedujo a los productores ingleses, que lo invitaron a protagonizar el musical en Londres. Aclamado por la crítica, despertó la curiosidad de Andrew Lloyd Webber, quien al verlo no dudó en ofrecerle el papel protagónico en El Fantasma de la Opera en el Her Majesty’s Theatre de Londres.




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