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#ElADNde: iPhone X consolida a Apple como el referente en teléfonos | Sociedad


El décimo aniversario del lanzamiento del primer iPhone trajo consigo el modelo definitivo hasta la fecha del terminal estrella de Apple. Un equipo que intenta otra vez ser un ícono en el mundo de la tecnología, a través de la presencia (y ausencia) de algunas tecnologías, como lo son el Face ID y el adiós del Touch ID.

A ello, se suma un diseño distinto, con apoyo y críticas desde diversos sectores, en lo que deja entrever que no todos quedaron muy conformes con los cambios de la compañía de Cupertino, pero que no deja de ser el riesgo que se corre a la hora de pretender cambiar lo ya conocido.

También, mencionar el alto costo que supone el último iPhone X, lo que hace preguntar si valdrá la pena una alta inversión por un dispositivo como este. Una duda que trataremos de responder a continuación

UN LAVADO DE CARA NECESARIO

Quizás uno de los aspectos más distintivos en comparación a los modelos anteriores, puesto que el terminal tope de gama de Apple ha tenido un (agradecido) lavado de cara, gracias a una construcción hecha con acero inoxidable y una parte trasera hecha de cristal, que permite la carga inalámbrica, una característica que también está presente en la versión 8.

Su pantalla de 5,8 pulgadas luce aunque no en toda plenitud, gracias a la presencia del comentado “notch” de la parte superior (o más bien definido como panel o solapa donde se encuentra el Face ID), lo que en determinados uso puede ser incómodo, por ejemplo si pensamos disfrutar de una película o un video en los distintos servicios de streaming.

Por otro lado, mencionar que la presencia (y debut en su línea) de la tecnología OLED en su panel hace que ese detalle quede en un segundo plano, ya que la calidad de imagen es insuperable en términos de comparar con equipos iPhone, en una decisión que varios estaban esperando considerando la tendencia de la competencia que ya utilizaba esta característica.


 

A lo anterior, se suma la resolución de 2436×1125 con 458 píxeles por pulgada, que permiten un despliegue a un gran nivel, aunque a los ojos comunes no se percibirá una diferencia notable si es que venimos de algún otro equipo de la compañía de Cupertino. Además, mencionar que el teléfono es capaz de reproducir HDR.

En resumen, tanto el diseño como la pantalla responde a los requerimientos actuales y a lo que varios usuarios venían pidiendo, como lo era una renovación de cara y la posibilidad de aprovechar al máximo una pantalla con tecnología de punta.

FLUIDEZ A TODA PRUEBA Y BIENVENIDO FACE ID

Sorprenderse a estas alturas del rendimiento de un iPhone no es novedad, ya que si en algo destaca Apple con sus productos es en la optimización que logra con el software y el hardware, y como tal el X no es una excepción.

Un procesador A11 Bionic de seis núcleos (con un coprocesador de movimiento M11 integrado) junto con una memoria RAM de 3GB hacen del teléfono un portento en cuanto a usabilidad, ya que la fluidez está a la orden del día, sin notar algún lag o problema de funcionamiento al momento de abrir una cantidad no menor de aplicaciones.

Decir además que todo el hardware que dispone permite que los diversos gestos y otras características que son novedosas en el iPhone X respondan con soltura y ante cualquier exigencia del usuario.

Sin embargo, sí vale mencionar un aspecto que, además de estar vinculada al diseño, tiene que ver con su funcionamiento: El adiós del botón inicio o Touch ID. En un principio, es indudable que haya confusión siendo que hemos estado por años utilizando un equipo de Apple con la posibilidad de desbloquearlo con este apartado. Sin embargo, la forma de poder resolverlo es ingeniosa, aunque hay que adaptarse.


¿Cómo se soluciona, por ejemplo, el desbloquear el equipo o volver a otra aplicación? A través de gestos que se realizan en la pantalla y que no afectan en lo absoluto al rendimiento, por lo que con solo un par de segundos podremos hacer lo que queramos.

No obstante, la duda que salta es la de poder asegurar el teléfono, en vista de la falta de Touch ID. Pues bien, para ello contamos con Face ID, que se define básicamente como un sistema de reconocimiento facial en 3D y que permite olvidarnos del uso de la huella digital para habilitar nuestro terminal y que por contraparte sea por medio del rostro del usuario.

Sobre esto, decir que la respuesta es eficiente, aunque cuesta acostumbrarse un poco a la hora de estar constantemente viendo el equipo. Para ello, seguimos contando con algún otro método como una contraseña o PIN.

Por último, mencionar que la batería del iPhone X cumple si pretendemos estar un día despreocupados del uso del cargador, aunque no es un equipo que se pueda jactar con propiedad de su autonomía, ya que la competencia lo supera.

Es sin duda que supera a sus hermanos menores, pero en casos regulares, nos podemos encontrar con un rango de duración de entre 12 a 15 horas, siendo común que al partir en la mañana con su utilización recién entrada la tarde estemos cerca del 20% de energía. Ahora, en términos prácticos no deja de ser un buen desempeño, considerando el panel OLED de 5.8 que posee y la serie de características que permiten un funcionamiento notable.

APPLE SABE DE CÁMARAS

Tal como ocurre con el desempeño, este apartado también suele destacar entre los iPhone y no es la excepción con el X, gracias a la presencia de algunas tecnologías como TrueDepth para el lente frontal y sus 7 megapíxeles, que permiten de paso agregar el requerido modo retrato y desenfoque.

En cuanto a la cámara trasera, Apple vuelve a ser un referente gracias a una apertura de f/2.4 en sus lentes que es menor al 8 Plus y con estabilización óptica, que logran capturar imágenes en movimiento con nitidez y en condiciones donde la luz no es nuestra amiga. A esto, añadir el HDR automático y los filtros en iOS 11 que son un salto a lo visto en la versión anterior.

iPhone X


Entre otros detalles, contar que disponemos de zoom óptico a 12x de profundidad, gran angular superior y teleobjetiva en la inferior. En tanto, podremos grabar videos en 4K a 60 cuadros por segundo.

LO MEJOR, CUESTA

Entre tanto aplauso, cae como obviedad para muchos recomendar el iPhone X porque es un teléfono que representa no solo lo mejor de Apple, sino que la consolidación de una forma de establecer lo que está a la vanguardia, con un equipo en el que prácticamente hay poco que achacarle.

Sin embargo, hay un par de aspectos que no son mencionados a lo largo del análisis, pero que deben ser considerados al momento de pensar adquirirlo: Su precio y los problemas surgidos con iOS 11.

Si bien con lo último algo se ha podido corregir con sus diversas actualizaciones, queda la sensación de que la última versión del sistema operativo no aprovecha todas las bondades disponibles, especialmente las gráficas, aunque ha ido avanzando en ese camino.

En cuanto al valor, por más que con el correr del tiempo el costo vaya disminuyendo, no deja de ser algo prohibitivo: Muestra de aquello es que en tiendas de retail supere el millón de pesos en modelos como el de 256 GB de almacenamiento o incluso llegue a acercarse a dicha cifra en los modelos de 64 GB.

De todas maneras, debemos entender que este teléfono no deja de ser lo top de lo que podemos encontrar en el mercado y quien apueste por él no solo va por un equipo que de seguro va a satisfacer (y sobrepasar) sus requerimientos, sino que también adquiere un producto que resulta una inversión a mediano plazo, gracias a sus actualizaciones. A ello, se suma el hermoso lavado de cara y a la serie de novedades que hacen del iPhone X un referente en toda regla para la competencia.




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