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Así es la vida después de recibir un trasplante


Trasplantar un órgano supone salvar una vida, conseguir que una persona continúe sumando días. Pero la lucha de los trasplantados no termina tras recibir el alta médica, sino que continúa durante el resto de sus vidas.

Este miércoles, 6 de junio, se celebra el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos. José Luis, Elisa, Javier o Noelia destacan por su vitalidad y positivismo. Ellos han recibido un trasplante y son exponentes de la calidad de vida que se logra tras la operación, claros ejemplos de la importancia que tienen las donaciones

Pertenecen a la Asociación Deporte & Trasplante España, formada por todo tipo de personas trasplantadas y han participado en Campeonatos Nacionales y Mundiales de trasplantados. “Buscamos fomentar la donación con el deporte, agradecer a la sociedad esa segunda oportunidad, apoyar a las personas que han recibido un trasplante y a aquellas que están en lista de espera”, cuenta José Luis Maury, presidente de la organización y trasplantado de intestino.

“Tienes miedo al rechazo”


(José Andrés Merino – Asociación Deporte & Trasplante)

Debido a la fibrosis quística, hace 19 años que José Luis Franco tuvo que recibir un trasplante en ambos pulmones. Antes de la operación tenía un deterioro físico muy importante. Mido 1,77m, ahora peso 74 kg, pero en esos momentos rondaba los 43kg y tenía tan solo un 22 o 23% de capacidad pulmonar”, cuenta este asturiano.

El 29 de julio de 1998 le realizaron el trasplante y tras recibir el alta tuvo que ir a rehabilitación durante 30 semanas.

El deporte predilecto de Franco es el tenis. Siempre ha sido deportista, pero hasta unos años después de su operación no lo retomó con fuerza. “El deporte te ayuda a estar bien físicamente y a paliar los efectos secundarios de los medicamentos que tomamos”, asegura José Luis Franco, que a sus 44 años ha ganado múltiples medallas en campeonatos mundiales y nacionales.

El posible rechazo del nuevo órgano por parte del cuerpo es uno de los mayores retos a los que se enfrentan las personas trasplantadas. Para evitar que esto ocurra, deben tomar medicación inmunodepresora de por vida. “Tienes miedo al rechazo, es una espada de Damocles que siempre llevas encima, es una lucha continua“, dice. A pesar de ello, asegura que intenta vivir su día a día tratando de olvidar esos problemas.

Estamos en deuda con la sociedad y con una familia, que en un momento tan complicado decide donar los órganos de su ser querido y nos da una segunda oportunidad. Debemos estar de pie, agradecidos y seguir concienciando para conseguir una mayor donación de órganos, ya que aún hay gente que muere estando en lista de espera”, concluye.

“La mía fue una oportunidad única”

Elisa Balduz practica deportes como tenis de mesa.
(José Andrés Merino – Asociación Deporte & Trasplante)

Elisa Balduz, de 46 años, padece poliquistosis renal, una enfermedad genética que había atacado antes a su madre, también trasplantada.

Hace un año escaso, Balduz recibió su trasplante de riñón. Provino de uno de sus hermanos y gracias a ello pudo evitar entrar en lista de espera y en diálisis. “La mía fue una oportunidad única“, asegura.

Su recuperación fue muy rápida. “Agradezco muchísimo su trabajo a los sanitarios que me atendieron y atienden, gracias a ellos también estoy aquí”, cuenta. Tan solo un mes después de la operación, esta zaragozana aficionada al deporte desde niña, ya había vuelto a practicarlo. Actualmente, todas las semanas juega al pádel y ha participado en los Juegos Nacionales de Trasplantados, ganando diferentes galardones. “Se debe hacer deporte, para mí es una obligación después del trasplante“, afirma.

“No pasa nada por tomar unas pastillitas al día, solamente con la vida que te da el órgano ya merece la pena. Yo de momento no he tenido ningún problema, pero todo no es de color de rosa, a lo largo del camino te pasan muchas cosas, y yo acabo de empezarlo”, sostiene.

“La vida te cambia tras el trasplante”

Javier Rodríguez tiene 39 años y hace nueve recibió un trasplante. “Normalmente la gente está físicamente mermada antes de la operación, pero mi caso fue diferente“, relata. Este madrileño tenía un tumor en el hígado que no se sabía cómo iba a evolucionar, por prevención, los médicos decidieron que lo mejor era realizar un trasplante.

“Estuve un mes en el hospital, después de la operación estás muy débil“, asegura. Al año, empezó a encontrarse mejor y pudo retomar su actividad deportiva. “Siempre he sido deportista, pero tuve que dejar de hacerlo con la operación”, dice. Actualmente, practica deportes como ciclismo o pádel y participa en competiciones con la Asociación Deporte & Trasplante, en las que ha ganado varias medallas.

“La vida te cambia tras el trasplante. Debes medicarte y la medicación tiene unos efectos secundarios, tienes las defensas más bajas por los inmunosupresores, te tienes que cuidar mucho“, cuenta.

Las personas trasplantadas deben acudir a revisiones médicas periódicas, en el caso de Rodríguez, le realizan controles cada cuatro meses. “Sé que la posibilidad de rechazo está ahí pero yo nunca he pensado que fuera a pasar. Por ahora sigue todo bien tras nueve años de trasplante y espero que siga así”.

“Para mí el trasplante supuso la libertad, recuperar la calidad de vida”

Noelia Ortega compite en natación.
(José Andrés Merino – Asociación Deporte & Trasplante)

Noelia Ortega, toledana de 38 años, fue diagnosticada con tan solo cinco de una enfermedad renal. Pasó una infancia normal, tranquila, con su patología controlada. Sin embargo, con el paso del tiempo la situación se complicó.

“En 2010 entré en diálisis porque los riñones no aguantaban”, cuenta. Dos años más tarde, recibió su trasplante. “Estuve dos años conectada cada noche a un aparato. El trasplante supuso la libertad, recuperar la calidad de vida y ver el mundo con otra ilusión, relativizar los problemas“, asegura.

Siempre le ha gustado practicar deporte, pero fue al conocer la Asociación Deporte & Trasplante cuando empezó a competir. Este mes irá a los Juegos Europeos de trasplantados, donde participará en la categoría de natación y previsiblemente volverá con varios metales, tras sus buenos resultados en el Mundial. “El deporte es la base de cualquier recuperación, me ayuda psicológicamente y a paliar algunos efectos secundarios de la medicación”, dice. 

Más allá del alta médica

España lleva 26 años siendo líder mundial en donaciones y trasplantes. En 2017 se llegó a los 46,9 donantes por millón de habitantes y a los 5.261 trasplantes, cifras récord, según el balance anual de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

Los testimonios de estos cuatro deportistas muestran que hay vida después del trasplante. El trayecto no siempre es fácil y les pone a prueba en muchas ocasiones, pero siempre saben sacar algo positivo de las adversidades.

Sus historias de superación son solo algunas de las que se esconden tras estas operaciones. Segundas oportunidades que nos recuerdan la importancia de continuar batiendo récords y aumentando el número de donaciones.




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